¿Dios Castiga a Sus Hijos?

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Llegamos al momento controversial del que el mundo entero se pregunta cuando sufrimos alguna calamidad o sabemos de ella.  ¿Dios castiga, o no castiga? ¿Qué dice la Biblia?

Para saberlo nos basaremos principalmente en la palabra del Nuevo Testamento,  pues el Viejo Testamento estuvo lleno de castigo por causa de la Ley, ya que la Ley bendecía solo si se seguía en su totalidad, más al romperse en uno solo de sus puntos,   maldecía. (Deut.28)  ¿No es un alivio saber que ya no estamos bajo la Ley?

Más antes de ir al Nuevo Testamento me gustaría aclarar algunas confusiones acerca del castigo durante el Antiguo Testamento:

La palabra hebrea usada como castigo (Avon) se traduce como “tolerar iniquidad”.  El mismo Caín así lo dijo: “Es demasiado “Avon”, para poder tolerarlo”  (Gen. 4:13).  La traducción literal de esta palabra es “demasiada iniquidad”, o “demasiada paga por mi  iniquidad”. La misma palabra es usada en Gen. 19:15, cuando los ángeles apremiaban a Lot a sacar a su mujer y sus hijas de ahí, para que no fueran destruidos “en la iniquidad de la ciudad.”  Más su mujer no quiso dejar su “Avon”  atrás (obviamente, no sus cosméticos)  y no pudo ser librada.

Nuestra biblia tradujo esta palabra  como castigo, más realmente el castigo consistía en su misma  iniquidad rechazando la presencia de Dios, la cual al retirarse no podía protegerlos de la destrucción.

Por tanto, podríamos concluir aquí con esta palabra: si de verdad crees que Cristo llevó todo nuestro “Avón”, ambas nuestras iniquidades y nuestro castigo en la Cruz;  si de verdad crees que toda iniquidad ha sido limpiada de nosotros para siempre y que de nuestras iniquidades y transgresiones Dios no se acuerda más, (Heb. 8:12) ¿de qué podría castigar Dios a sus Hijos?  Si aún crees que haya iniquidad en ti,  es cuestión de que recibas  Su perdón y su abundancia de Gracia y tú nunca tendrás que llevar tu propio “Avon”.

Mas continuemos conociendo la verdad que nos hace libres y para aclarar este asunto aun mas, veamos esta otra cita del Viejo Testamento:

Y sucederá en aquel día, Que el Señor castigará al ejército celestial en las alturas, y a los reyes de la tierra en la tierra.  Isaías 24:21

La palabra hebrea original traducida como “celestial” no es “shamayim”, que significa “celestial”,  sino que es  “marowmy”  y su traducción literal es   ‘Alturas’,  lugares, gentes o actitudes elevadas ; orgullo, arrogancia, etc,  y no necesariamente se refiere al ejército celestial de Ángeles que le sirve a Dios,  sino a los ángeles caídos, y a todos aquellos bajo su dominio.

Sería ridículo si Dios después de haber enviado a Su Hijo para pagar el castigo de nuestra iniquidad,  demandara ese castigo no solo de sus Hijos,  nacidos de su Espíritu, sino también de sus ejércitos celestiales.  (¿No quisieras que junto con el evangelio y la Biblia  en mil traducciones nos hubieran traído el hebreo y el griego?)

Esta palabra  hebrea traducida como “castigara” no es “Avon”, sino “Paqad”  y significa pharaoh didn't swim“visitación”,  “retribución”  “justo pago por la maldad”,  lo cual caerá sobre los  “elevados” que levantan su propia Torre de Babel,  para los nobles, los altivos,  los orgullosos, los que se exaltan a sí mismos, aquellos que logran colocarse en posiciones altas o de influencia a base de esfuerzo, auto-suficiencia o aún maldad; para  los poderosos, los alzados,  aquellos que han rechazado la Gracia de Dios; contrario a aquellos que son exaltados por Dios al recibir Su favor, bendición y promoción como resultado de su humillación ante El,  al someterse bajo su Gracia.

Habiendo entendido un poco más el castigo del Viejo Testamento busquemos si éste aún existe en  el Nuevo:

El único castigo que encontramos, fue:

El de Jesús, por edicto de Poncio Pilato, por democracia de la mayoría (Lucas 23: 16 y 22)

El castigo de cristianos  impuesto por los fariseos y líderes religiosos que se oponían al evangelio de Gracia de nuestro Señor Jesucristo. (Hechos 4:21, 22:5, 26:11)

Somos tratados como desconocidos, pero bien conocidos; como moribundos, pero vivimos; como castigados, pero no condenados a muerte  2. Cor. 6:9

El castigo de los que no se someten a la ley de las autoridades impuestas por Dios para protegernos, por lo que no debemos temerles, a menos que continuemos en nuestra iniquidad al rechazar el Amor y el perdón de Dios.

El amor no hace mal al prójimo. Por tanto, el amor es el cumplimiento de la ley.   Rom. 13:10

Otra mención de castigo que atemoriza a los cristianos es esta:

y estando preparados para castigar toda desobediencia cuando la obediencia de ustedes sea completa”  2 Cor. 10:5-7

Por esta traducción muchos temen el castigo de Dios en el momento en que su obediencia deja de ser perfecta, o toman las circunstancias adversas como castigo de Dios y no como parte de la guerra espiritual contra nosotros;  mas este versículo se refiere a la incredulidad – recuerda que la obediencia del Nuevo Testamento es la obediencia de la Fe,  por tanto, el creerle a Dios le estamos obedeciendo.     Obviamente que nuestra obediencia – nuestra fe – se reflejará tarde o temprano en nuestros frutos.  Por su Fruto los conocerás.  (Mateo 7:16 : Mat 7:20; 12:33; Luc 6:44; Sant 3:12)

Al creer que somos la rectitud de Dios en Cristo, (2 Cor. 5:21) que somos Hijos de Luz,

Perdonados
Somos la rectitud de Dios en Cristo

actuamos como tales (1 Tesalonicenses 5:5; ef 5:8); al andar bajo su Gracia, el pecado no tiene más dominio sobre nosotros (Rom. 6:14); obviamente que si seguimos bajo la Ley,  ésta nos pondrá bajo el dominio del  pecado,  pues es su fuerza (1 Cor. 15:56)

Esta desobediencia de la que se habla es la incredulidad del mundo, que será “vengada”  cuando la obediencia nuestra sea “haya realizado”;  cuando el número de obedientes– los que han de creer, sea completado .   Si tu has creído en Jesucristo como tu único Señor y Salvador,  en ti esta obediencia ya es completa, pues no fue tu obediencia la que te dio vida eterna, sino la de El. (Rom 1:5; 16:26) ¡Consumada es!

¿Pero porque la Biblia dice que Dios azota a todo aquel a quien recibe por Hijo?   Regresa el próximo jueves para que lo descubras.

Shalom

Author: Kealili

A la edad de 18 años vi morir a mi esposo de 19. Con un bebe en mi vientre y sin saber como ganarme la vida, fue la primera vez que experimente la necesidad de un Dios en quien creer. Lo busque en la religión mas no lo encontré. Lo busque en el humanismo, en la intelectualidad, mas no lo hallé. Hasta que un día conocí al Dios de la Biblia, y me di cuenta de la diferencia entre una religión basada en mis obras imperfectas y esfuerzos limitados y una relación basada en su obra consumada y perfecta y su amor inagotable. Cuando ya estaba yo cansada de buscar, Él me encontró y me mostro su amor que hasta el día de hoy sigo tratando de comprender. Aunque este proceso quizá me lleve el resto de mi vida, vivo deleitándome en ese amor y mi anhelo es que por este sitio Él te pueda encontrar a ti también. Quizá al igual que yo, no sepas que Él te esta buscando. Quizá al igual que yo aun no sepas que no lo conoces realmente. Te invito a que lo descubras..