Sinai vs. Sión

Sión vs. Sinaí Los Diez Mandamientos vs La Gracia de Dios

A lo largo del libro de los Hebreos, El apóstol Pablo trata de llevar al Pueblo de Israel  de la mano –figurativamente – del Monte Sinaí que se encuentra en Arabia, donde Dios dió la ley, al Monte Sión en Jerusalén, donde Dios dió al Espíritu. Estas dos montañas representan no solo el Nuevo y el Viejo Pacto,  sino que contrastan el tipo de relación con Dios que la gente tenía antes de Jesús, con la relación ideal que su Gracia nos permite tener cuando la recibimos al aceptar la salvación por medio del trabajo consumado de Jesucristo. Este trabajo marca la diferencia entre el Pueblo de Israel después de Egipto, cuya mentalidad era de “esclavos” y nosotros sus redimidos, “Sus Hijos”.

He aquí los contrastes que existen entre estas dos montañas, entre las cosas antiguas y las nuevas para que tú decidas en que montaña quieres que tu relación con Dios y tu vida entera sean edificadas:

Monte Sinaí – Bajo la Ley

Monte Zión – Bajo la  Gracia

La ley fue dada por medio de Moisés,  (ver Juan 1:17)

Pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.  (ver Juan 1:17)

La ley demanda

“Harás o no harás “

La Gracia suple

“Dios hizo y Dios hará “

La ley dice “harás o no harás  y vivirás”

La Gracia dice “recibe la vida de Dios  y podrás hacer”

La ley demanda rectitud  del hombre muerto espiritualmente

La gracia imparte rectitud e inocencia a los hombres,  vivificándolos espiritualmente (ver Juan 6:63; 2 Cor. 5:21)

La ley demanda obediencia  de hombres cuya naturaleza esta sujeta a desobediencia

La Gracia crea un corazón que descansa en la integridad del que hace las promesas  

La ley demanda obediencia a través del temor

La gracia conquista a los hombres a través del Amor de Dios 

La ley pronuncia muerte –

El alma que pecare morirá.

Ezequiel 18:4

La gracia proclama justificación y vida

– “Jesús le dijo: «Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.”           Juan 11:25

La ley habla de lo que el hombre debe hacer para Dios – todo es acerca de mi y de mis esfuerzos.  El esfuerzo del hombre es magnificado

La gracia te revela lo que Cristo ha hecho por el hombre y en el hombre. Todo es acerca de Jesús y de su esfuerzo – su obra redentora ya consumada es magnificada

La gente está bajo el ministerio de muerte y condenación

Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria

2 Cor. 3:7

La gente está bajo el ministerio de vida,

¿Cómo no será aún con más gloria el ministerio del Espíritu?    2 Cor 3:7

 (ver Juan 6:25 y 35, 8:12,  11:25)

La letra mata… 2 Cor. 3:6

El Espíritu da vida. 2 Cor. 3:6

Yo pago

Jesús paga

La ley señala nuestro pecado

La Gracia señala la rectitud de Cristo en nosotros

La ley le da poder al pecado

El aguijón de la muerte es el pecado y la fuerza del pecado está en la ley”

1 Cor 15, 56-57

La Gracia nos da poder sobre el pecado

El pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia” (Rom. 6:14)     y nos da libertad de voluntad para hacer la voluntad de Dios (Santiago 2:12, 2 Cor. 3:17)

La ley bendice al hombre que la obedece en su totalidad…   pero maldice al hombre en cuanto desobedece una sola de sus estipulaciones

maldito es el que no haga todo lo que esta escrito en el libro de la ley

Deut 28:1-24

La bendición nos es dada por creer en la obediencia de Cristo, en quien fuimos aceptos ante el Padre  (Efesios 1:3-6)

bendito el hombre cuyas iniquidades sean perdonadas, cuyos pecados sean cubiertos, y bendito a quien el Señor no le impute iniquidad…” Romanos 4:7

“Cristo nos redimió de la maldición de la Ley, habiéndose hecho maldición por nosotros”      Gal. 3:13

la ira de Dios era contenida con sangre de animales

la sangre de Cristo hizo innecesario cualquier  otro sacrificio

De ningún modo justificará al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, sobre los terceros, y sobre los cuartos” Éxodo 34:7, Números 14:18, Nahúm 1:3

seré propicio á sus injusticias, y de sus pecados y de sus iniquidades no me acordaré más”  Hebreos 8:12

(ver Is. 54:9 y 57:15-16; Heb. 10:17; Is. 43:25)

El primer milagro de Moisés fue volver el agua en sangre

El primer milagro de Jesús fue volver el agua en vino

El día de pentecostés Dios dio la ley y 3000 personas murieron a las faldas del Monte Sinaí (Éxodo 32:28)

Dios dio el Espíritu y 3000 personas sentadas en lo alto del Monte Sion fueron salvas. (Hechos 2:41)

Nos teníamos que arrepentir antes de poder recibir la bondad de Dios  (2 Cronicas 7:14)

Dios nos da el bien y su gracia nos lleva al arrepentimiento   (Rom. 2:4)

La Ley requería  purificación externa  sin producir cambio interior

La Gracia purifica nuestro corazón  (Hechos 15:9) y nos transforma a imagen de Cristo sin nuestro esfuerzo, por Su Espíritu (2 Cor. 3:18)

La ley dice que cambies tu Corazón y renueves tu espíritu

la gracia dice “yo te daré un Nuevo corazón y podre a mi Espíritu en ti” (Hebreos 8:10)

La ley se refiere al hombre como parte de una vieja creación. (Efesios 4:22)

Mas la gracia de Dios  hizo al hombre miembro de una nueva creación.   (2 Cor. 5:17)

La ley dice –

 “amarás a Dios con todo tu corazón, con toda tu mente, con todas tus fuerzas”                                                                   Deut. 6:5

La gracia dice “ Este es el amor, no que nosotros amemos a Dios, sino que Él nos amó a nosotros y envió a su Hijo a ser propiciación por nuestros pecados”              

  1 Juan 4:19

La ley diceperdona para que seas perdonado (Mateo 6: 14,15) La gracia dice,  recibe el perdón de Dios para que puedas perdonar. (Colosenses 3:12-14).

La inmundicia y la impureza se transferían: El leproso no podía tocar a nadie. (Levítico 13:45-46)

La pureza es transferida:   Cristo tocó al leproso y lo hizo “entero” (Marcos 1:40-41)

La mujer con sangrado no podía presentarse en público ni tocar a nadie, mucho menos a un sacerdote

 (Levítico 15:21-27)

Cristo, nuestro sumo sacerdote, tocó a la mujer con flujo de sangre, quien no podía presentarse en público, y la sanó.  (Mat. 9:20 Lucas 8:48)

Nadie podía mirar el rostro de Dios.

Cristo volteo a mirar a la mujer que lo había tocado Mat. 9:20 Lucas 8:48

El hombre rico no pudo dar ni un centavo  yéndose entristecido.

(Marcos 10:17-20)

Zaqueo dijo: «Señor, voy a dar ahora mismo la mitad de mis bienes a los pobres. Y si en algo he defraudado a alguien, le devolveré cuatro veces más lo defraudado.»  Lucas 19:8

La ley dice: apedrea a tu hijo necio y rebelde

 (Deut. 21:18-21)

La gracia dice:  abraza a tu hijo necio y rebelde.  El padre recibió al hijo prodigo con un abrazo, sin preguntas, sin esperar su disculpa,  le vistió y le hizo un banquete.

 Lucas 15:11-32

La ley condena al mejor de nosotros

La Gracia salva al peor de nosotros

La ley nos  hizo siervos

La Gracia nos hizo Hijos

Gal 4:4-5

La ley se trata de “hacer lo correcto”

“la justicia que se basa en la ley: «Quien practique estas cosas, vivirá por ellas.” Romanos 10:5

La gracia se trata de  “creer lo correcto”

“Pero la justicia que se basa en la fe dice así:…. Porque con el corazón se cree para alcanzar la justicia, pero con la boca se confiesa para alcanzar la salvación”   Rom 10:6 (a) y 10

La Ley da mandamientos y regulaciones que requieren esfuerzo humano, dando como resultado “infertilidad” y  “las obras de la carne” (Gal. 5:19-21)

La Gracia cumple promesas y da frutos de vida en total descanso (Gal. 5:22-23)

La Ley produce ira  (Rom. 4:15)

La Gracia produce Amor   (1 Juan 4:19)

La Ley llama a cuentas por nuestra infidelidad  (Ez. 3:20)  La Gracia toma responsabilidad de nuestra infidelidad       (Jer. 3:22;  Heb. 8:10 y 11)
La Ley exhibe nuestra inhabilidad, distorcionando la imagen de Dios en nosotros La Gracia nos habilita al hacernos ver de nuevo a imagen de Dios como en un espejo

La Ley dice:

“Yo no soy”

La Gracia dice:

Como Cristo es “Yo Soy”

En resumen:

La obediencia de la Ley solo es posible  al ‘hacer’ TODOS los mandamientos de la Ley, sin romper ninguno (lo cual es imposible)  por lo que no debían dejar de ofrecer el sacrificio.

Esta era la Rectitud de la Ley, no mas vigente en los “muertos en Cristo”.

 

La obediencia es solo posible al creer en Jesucristo y en su sacrificio, el cual fue una vez y para siempre; ésta es  la obediencia de la fe,  la cual es el único mandamiento del nuevo Pacto (1 Juan 3:23).  Esta es la obra de Dios (Juan 6:29), esta es Su Voluntad (Juan 6:40).

Esta es la Rectitud del Nuevo Pacto,  en nosotros vivificados en Cristo, por los siglos de los siglos.

La ley trajo Religión La Gracia trajo Redención

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