El Vientre de la Gracia

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Psalm 1273

Si seguiste la serie de la Gracia en las Fiestas de Israel,  te encontrarás maravillada(o) o por lo menos intrigada(o), pensando si esta verdad pudo haber estado oculta en estas Fiestas,  miles de años antes de que la ciencia y la tecnología moderna lo hicieran posible con la precisión que hoy ofrece.

Aunque maravilloso y fascinante, no debería sorprendernos si  estas Fiestas realmente  anuncian  la gestación  humana, pues el Plan de Dios  desde el principio era el de enviarnos a su Hijo  como un humano, es decir,

Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. 

En cambio, renunció a sus privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano.

  Fil. 2:6-7

Mas aun si todo fuera una asombrosa coincidencia, comparar estas Fiestas con un embarazo  hace total sentido,   pues la Gracia de Dios es realmente como un vientre en el cual Su calidad de vida “Eterna”, llamada en el griego “Zoe”,   es concebida  en nosotros como un fruto de nuestra unión con Cristo, simplemente al  creer en Él.

De de esta manera, en este reposo, exactamente como un bebé en el vientre de su madre, somos formados “a su imagen”, afirmados, desarrollados,  fortalecidos y protegidos en el agua de Su Espíritu, sin nuestro esfuerzo, o habilidad, sino por la fuerza del amor; de hecho, ese futuro  bebé dependerá 100% del amor de su madre para sobrevivir.

También hace total sentido que la escritura se refiera a este suceso como un “nuevo nacimiento”,  por el cual podemos  “ser hechos hijos de Dios”,

los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”  Juan 1:13

Desgraciadamente, el enemigo de Dios,  en su afán de aniquilar la imagen de Dios que el tanto codiciaba,  siempre atentará contra todo lo que  le recuerde dicha imagen; por ejemplo, la academia niega nuestra imagen a semejanza de Dios al forzar en nosotros la creencia de que provenimos del mono;  asimismo, en el capitulo 15 de mi estudio de Apocalipsis, leerás como la   imagen de Dios esta siendo corrompida al forzar de nuevo en nosotros una creencia falsa acerca del matrimonio.

Esta es también la razón ulterior detrás de la ferocidad con la que se está atacando  al “no nacido”, aun en etapas avanzadas del embarazo,  a través de la falsa creencia de que “no es un ser humano aun” o de que “no es un ser viviente hasta el momento en que nace”, lo cual es un ataque no solo contra la imagen de Dios y su diseño humano, sino contra los planes y promesas que Dios tiene con esa vida interrumpida, pues para El todos somos grandemente valiosos e irremplazables.

Es a través de creer las mentiras  del diablo como el hombre podrá ser destruido, de hecho, el primer Jinete del Apocalipsis consiste en “falsa doctrina“,  y será así como  le abrirá el paso a los otros tres.

La Buena Noticia es que en Cristo no hay condenación, sino solo perdón, amor, aceptación y vida “Zoe” –  vida eterna de bendición para todo aquel que cree en Él.

En lo personal, la Gracia de Dios cambio mi vida.  Estando embarazada, siendo aun adolescente,  y sin ser creyente, mi bebé fue atacado desde el vientre, primero con el fallecimiento repentino de su padre antes de su nacimiento,  después con un nacimiento de alto riesgo que nos puso a ambos al borde de la muerte.   Mi bebé en efecto nació con cierto daño.  Crecer al lado de una  madre inexperta, e incrédula lo expuso a  muchos otros dolores, lo cual me hizo desear que de verdad Dios existiera, lo cual yo intentaba creer.

Después de varios  años de  vida complicada ,  quedé embarazada;  aunque la gente me llamaba (entre otras cosas) “valiente”, por el hecho de no estar casada, y de no poseer  siquiera un certificado de preparatoria,  había yo leído en la Biblia que Dios es el esposo de las viudas y padre de los huérfanos, y que Él prometio que nunca nos dejaría ni nos desampararía, y así lo esperé.  Entonces  ¡la Gracia de Dios apareció! muchos años antes de que yo la conociera o pudiera entenderla,  el amor de Dios nunca  nos dejó  perecer.

Hoy, viendo a mis hijos adultos y habiendo experimentado con ellos no solo tribulaciones y angustias,  sino  muchos momentos gozosos y satisfactorios que hicieron que  mi  vida  valiera la pena vivirla,  yo te digo a ti que la Gracia y el Amor de Dios son reales y están disponibles para ti;  yo pude comprobar que en Cristo la vida cambia su destino del que nosotros tememos, a algo mas allá de lo que pedimos o imaginamos (Ef. 3:20)

Sea donde te encuentres tu, mujercita embarazada, casada o soltera, sea que tu bebé haya sido planeado o inesperado; que estés viviendo un embarazo sano o uno de alto riesgo,   te invito a vivir tu vida en ese vientre de su Gracia, en el cual tu bebé se hallará protegido y en el cual encontrarás salud, provisión, y una vida nueva  para ti y para él o ella, aun después de nacido(a).

Esa vida solo existe en Jesucristo, el Cristo Resucitado,  el dador de la vida.   Él es el único que nació como un bebé humano para poner a morir tu propia muerte  en su cuerpo y poder darte Su Vida Abundante, y en NINGUN OTRO HAY SALVACION.

Por último, si te encontraras sin poder  concebir,  ven a  conocer a Jesús en este blog, pues

 A la mujer sin hijos le da una familia y la transforma en una madre feliz.

Salmo 113:9

Shalom