Toma Su Cruz

Toma tu Cruz

La semana pasada aprendimos que antes de caminar con Cristo debemos aprender a ‘pensar junto con Él’ para descansar en su Gracia, dada a través de “La Cruz”.  Este término en el principio no solamente se refería a la crucifixión y muerte en la Cruz de nuestro Señor Jesucristo, sino también incluía Su  resurrección.   Llevar La Cruz significa estar convencidos de que hemos atravesado por este ‘puente’, al haber muerto ‘en Cristo’, en la Cruz  (Gal. 2:20) y resucitado en Cristo en su resurrección, quedando total y absolutamente ‘perdonados’,  sin de acuerdo con las riquezas de su Gracia, sin la deuda antigua,  bendecidos con toda bendición de lo alto.  Descansamos porque estamos convencidos de que estamos sentados con Cristo, de manera que no vivimos tratando de obtener perdón o bendición.  Ya lo tenemos. Descansamos cuando sabemos que ya hemos sido perdonados de la deuda de lo que la ‘carta de requerimientos contraria a nosotros’ demandaba de nosotros (ver Col. 2:14). 

No solo descansamos en su Gracia, sino que caminamos en su Gracia llevando la Cruz.  Muchos creemos que cargar nuestra cruz significa llevar el sufrimiento de Jesús,  más ya estudiamos exhaustivamente que Jesús fue el Ultimo y Máximo Sacrificio, al que nada se le puede añadir.   Llevar la Cruz significa,  hacer consciencia constante de lo que nos ha sucedido en Cristo,  morimos y fuimos levantados y sentados juntamennte con El, hasta que Su Padre ponga a todos sus enemigos – y los nuestros –  por estrado de sus pies   (Ef. 2:6).  Nuestro mayor enemigo era la Ley, mas ¿Que significa “negarse a si mismo” 

La primera definición para la palabra griega aparneomai, usada para “negarse” es:

“afirmar que no se tiene conocimiento,  relación o conexión con alguien ”

Muchos cortan su conexión con el mundo, con todo los que les gustaba o que aun les gusta,  y tratan de vivir una vida de abstinencia de todos tipos.   Esta fuerza de voluntad no necesariamente significa transformación interior. Recuerda que la vida en Cristo no es una vida de  “tratar”  es una vida de  transformación y victoria  por su Espíritu.  (2 Cor. 3:18). Negarse a si mismo es simplemente no identificarnos mas con la identidad que la Ley nos otorgaba.  Eso era equivalente a ‘vivir según la carne‘.   

La Cruz  representaba la maldición, o  el peor castigo que la Ley demandaba;  por lo que Jesús, como hombre ‘bajo la Ley’,  murió para consumarla, es decir, para finiquitarla y que ‘la deuda quedara saldada’. Él ahora es Sumo Sacerdote que no maldice y solo bendice. La Cruz también significa nuestra naturaleza  – el arbol de Acacia, madera polvosa y sin valor por si misma.  Solo que ahora estamos cubiertos de oro , cimentados en plata y llevados como piedras preciosas en el corazón de nuestro Sumo Sacerdote, por tanto ya no debemos sentirnos más sin valor, ni ver a los demás sin valor, sino con el valor mas alto que ninguna cosa terrenal pueda contener.

Sin embargo, la cruz ahora significa “intercambio”  un Intercambio Divino.   

Uno en lugar de otro¿Recuerdas la bendición de Ismael sobre Esau y Jacob?  Esta fue realmente la bendición de la Cruz –  Esau menospreció su primogenitura por satisfacer una necesidad ‘de la carne’  y le sedió su lugar a Jacob ,  Jacob tomó su bendición.   De igual manera Jacob bendijo a los hijos de José,  la bendición que el primogénito esperaba, se la dio al segundo.  De igual manera Dios te salvó a ti, por la Cruz.  Jesús, el último Adán vino a deshacer las obras del diablo por el primer Adán al representar a la humanidad entera tanto en su muerte como en su resurrección y regreso al Padre.  En la Cruz no sólamente murió la muerte de la humanidad, sino también hizo morir su ‘deformidad’,  (de la palabra ‘hamartia’, que significa ‘sin forma’, o ‘sin su porción asignada’, traducida como pecado), hizo morir ‘su horfandad’,  su deuda,  su sentido de ‘falta’,  al dejar esa carta de requerimientos contraria a nosotros en la Cruz  (ver Col. 2:13-18), y que así puedas aceptar tu lugar junto a su Padre y verte acepto ante Él.  Así fue como Él tomó tu maldición para darte Su Vida en Abundancia en su resurrección.

Negarse a si mismo y llevar su Cruz, en resumen,  significa que no te identifiques mas con tu  vieja identidad, pues eso no  eres tú; que tu  “afirmes que no tienes mas conocimiento,  relación o conexión con lo que antes creias ser”    un arbol de acacia sin valor,  una producto de la maldición,  un ser perdido,  un pecador.  Él quiere que tomes la Nueva Identidad que Él te dio en la Cruz. Esto es, tu valor, identidad, imagen e inocencia redimidas,  para que puedas verte como ‘hijo de Dios’,   justificado por su Gracia, es decir, llevando su Justicia como la tuya. 

Por la Cruz has sido hecho “la rectitud de Dios en Cristo”. (2 Cor. 5:21) Las cosas que hacías antes venían de una identidad equivocada ‘deforme’ , ahora, al verte en Cristo como tu espejo,  tu espíritu es vivificado y desea las cosas eternas y gloriosas.

Por la Cruz has sido santificado – separado-  ya no eres común, ahora eres santo (Hebreos 10:10) – peculiar – especial.

Por la Cruz tienes acceso libre al Padre, de manera que cada paso que des estés consciente que por su sacrificio tú puedes caminar y tener compañerismo con El.  (Ef. 2:18, Rom 5:2, Ef. 3:12)

Por la cruz fuiste acepto en el Amado (Ef. 1:6)  Por la Cruz tienes a Dios de tu lado,  (Rom. 8:31). Por la cruz tienes su sonrisa sobre tu cabeza todo el tiempo, por la cruz tienes su favor y su bendición, como hijo de Dios .  y por la Cruz tienes paz y vida eterna.  (Col. 1:20)

Cruzando la BrechaDe hecho, no podemos venir al Padre si no es por la Cruz;  no podemos seguir a Jesús si no es por la Cruz.  De manera que si la idea de la Cruz te ofendiera, te incomodara o aún te hiciera reir,  tu consciencia no te permitirá  cruzar la brecha entre Dios y los hombres, aun cuando vieras  a Jesús como un gran líder, maestro o profeta.  Recuerda que su vida por muy perfecta y noble, no te salva. Solo su muerte en la Cruz podía pagar el precio de tu paz y reconciliación con Dios.

Toma tu Cruz – toma tu nueva identidad y síguelo.  No tengas miedo de perder  tu vieja vida, tu vieja mentalidad,  tu vieja actitud y recibir  su nueva Vida.  

El tomar Su  Cruz no es un sacrificio, aun cuando pudiera traer cierto sufrimiento con ello, como el rechazo de nuestros amados por causa del evangelio,  o el dolor que causa verlos viviendo lejos de su diseño e imagen original, bajo una identidad falsa,  como ovejas sin pastor, sin poder experimentar el amor de Dios; o aun por la conradicción que el sistema del mundo nos obliga a enfrentar continuamente.  Mas éstos  son motivo de gozo, así que alégrate,

 “Porque estos sufrimientos insignificantes y momentáneos producen en nosotros una gloria cada vez más excelsa y eterna.  Por eso, no nos fijamos en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”  2 Cor. 4:17-18

Shalom.