(últimos días, por agotarse)
¿Alguna vez te has sentido atrapado en un laberinto de dogmas religiosos, anhelando una conexión más profunda y verdadera con Dios.
A través de estas páginas, comparto mi travesía por un camino ‘de cardos y espinos’ y doctrinas humanas que me llevaron al borde del abismo. Cuando el peso de la religión me había dejado sin fuerzas, contemplando incluso el suicidio, ocurrió lo inesperado: el Dios que tanto había buscado desde mi niñez me encontró a mí, abriendo mis ojos a la verdad acerca de Él y de mi misma.
Este encuentro transformador no sólo le dio un vuelco a mi existencia, sino que me reveló un Amor extravagante y una Gracia infinita que trascendía toda religiosidad. En ello descubrí la Paz auténtica y una Vida Abundante en gozo ininterrumpido que ninguna circunstancia adversa ha podido arrebatar.
Si acaso te encontraras cautivo, agotado o herido por experiencias religiosas, este libro es para ti. Es un testimonio vivo de cómo el Amor Ágape de Dios puede sanar las heridas más profundas, y conducirnos a una libertad y un descanso que jamás imaginamos posible.
Te invito a que lo descubras a través de Su Lente de Gracia.
PRÓXIMAMENTE, 2A. EDICION KINDLE

¿Alguna vez has sentido que el Dios al que te enseñaron a temer no es el Dios que realmente existe?
A lo largo de los siglos, se ha creado meticulosamente una imagen de Dios como iracundo, distante y exigente, basada en escrituras que fueron cuidadosamente editadas por el mismo grupo que se resistió a su cumplimiento. Lo que se omitió en este proceso no fue un detalle insignificante; fue la Gracia.
Lente de Gracia rastrea esa pérdida a través de un hilo de las historias más antiguas que la humanidad tiene – Adán y Eva, Caín y Abel, Abraham, Isaac, José y el Tabernáculo – y recupera lo que siempre estuvo oculto dentro de ellos: un Dios que no menoscaba a las personas, sino que las dignifica. Un Dios cuyo primer instinto hacia la humanidad quebrantada nunca fue el castigo, sino la proximidad.
Esta es también la historia de una mujer; de crecer atrapada por los marcos cristianos que la dejaron agotada, perdida y al borde de su propia supervivencia, hasta que el Dios que había estado buscando la encontró a ella y le reveló, por primera vez, su verdadera imagen a través de Sus ojos.
La humanidad nunca fue el problema que la Gracia necesitaba resolver; la humanidad siempre fue el Lino Fino.
Bienvenido a la introducción que nunca te dieron, a ti mismo, vista a través de los ojos de Dios.
(En proceso de impresión)
