Recordando Nuestro Llamado

This entry is part 1 of 12 in the series Gálatas 4

c45184b9b212ee71e5b8def84c412652

Llegamos al Capitulo 4 de Gálatas,  y  estamos a punto de entrar al otro aspecto de esta Epístola – el aspecto de la Fe y del Espíritu; sin embargo, puesto que la religión y el mundo nos puso a todos bajo la Ley,  aun cuando nos enseñe de la Gracia,  no podremos experimentarla si no logramos abandonar el sistema del cual Jesucristo ya nos libertó – el sistema de  la Ley, por lo que necesitaré tu paciencia  si este tema se vuelve repetitivo.

Este fue también el tema repetitivo del Apóstol Pablo; en la mayoría de sus epístolas vemos como exhorta a los gentiles creyentes a no caer bajo las artimañas del “Viejo Sistema“, lo cual le ganó muchos enemigos mientras daba a conocer el Evangelio de Gracia, por lo que no solo explicó a detalle la Verdad del Nuevo Pacto que le fue revelada directamente por Jesucristo, sino que también detalló la invalidez y obsolescencia del Antiguo, para convencer al religioso enfurecido por la Gracia, igual que muchos estamos tratando de hacerlo el día de hoy.  

Por tal razón, en preparación para este capítulo, ademas de invitarte a leer Gálatas 4:1-9,  hoy  voy a referirte  a un par de blogs de mi miniserie de  “Nuestro  Llamado” que escribí  hace mas de 3 años,  mientras estudiamos la Epístola de los Efesios,  en la cual  usé el Capitulo 4 de Gálatas para hacer mas clara nuestra nueva identidad al conocer a lo que la Gracia nos ha llamado a ser y no a hacer.

La revelación de la Gracia Infinita de Dios es progresiva,  pues yo pienso que si ésta nos fuera revelada toda en un instante, nuestra mente finita no podría contenerla, por lo mismo editaré todo aquello que en un principio no logré ver o entender,  conforme el Espíritu Santo me lo vaya mostrando; ésto no quiere decir que cada nueva cosa que nos sea revelada nos va a hacer mas perfectos o mas completos, mas aceptos o mas amados,  pues esto ya ha sido consumado en la Cruz y es el punto de partida para todo aquel que cree. 

He aquí el primero de ellos:

Llamados a Heredar

Gracia y Shalom en Abundancia.