¿Por qué la redención?

Cuando le pertenecíamos a Dios, nuestro espíritu estaba ligado al de Él y por lo tanto teníamos no solo su naturaleza, sino todo lo que a Él le pertenecía, incluyendo vida eterna;   La Biblia nos dice que Dios creo al hombre al final de toda su creación y lo coloco en un jardín donde ya todo estaba hecho, fue un lugar de trabajo consumado,  El hombre no tenia que hacer nada,  solo tenia que mantener ese jardín y guardarlo y  recibir de sus frutos.

El Señor Dios le advirtió:

Puedes comer libremente del fruto de cualquier árbol del huerto, excepto del árbol del conocimiento del bien y del mal. Si comes de su fruto, sin duda morirás…” Génesis 2:16-17

Mas la unica ley que tenía que seguir, el hombre no la pudo guardar y en un momento de incredulidad, le entregó al diablo todo lo que le había sido depositado en su mano, incluyendo su lugar ante Dios, su autoridad de señorear sobre la tierra,  y  por lo tanto lo que Dios había dicho se cumplió, pues este es el primer principio espiritual que encontramos en la Biblia, el cual   Dios mismo ratificó a su profeta Ezequiel:

A mí me pertenece todo ser humano, lo mismo el padre que el hijo. Aquel que peque, morirá.” Ez, 18:4

En el momento en que el hombre fue despojado de la gloria de Dios,  se halló  desnudo e intento cubrirse con hojas de higuera.  Mas Dios dio la primer muestra de su Gracia cuando El mismo lo cubrió con la piel de un animal.  Con este acto observamos dos cosas,  la primer es que el esfuerzo del hombre no se compara al esfuerzo de Dios;  la segunda y mas importante es que no fue la piel lo que realmente cubria al hombre ante Dios, sino la sangre de ese animal que murio para dar su piel.   Esto nos introduce al siguiente principio espiritual ratificado en el libro de los Hebreos:

Según la ley, casi todo tiene que ser purificado con sangre; y no hay perdón de pecados si no hay derramamiento de sangre.” Hebreos 9:22

Mas adelante, leemos en Génesis 4:3 acerca de los primeros hijos de Adán y Eva, y al menos uno de ellos entendía este principio:

un día Caín llevó al Señor una ofrenda del producto de su cosecha. También Abel llevó al Señor las primeras y mejores crías de sus ovejas. El Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda, pero no miró así a Caín ni a su ofrenda, por lo que Caín se enojó muchísimo…” de tal manera que mató a su hermano.

Muchos creen que Dios aceptó la ofrenda de Abel porque era de lo mejor de su ganado y Caín solo trajo las sobras de su cosecha, mas en la Biblia aprendemos que Dios no acepta nada que venga de esfuerzo humano para justificarnos ante Él.

En Isaías 64:6 leemos lo que Dios opina acerca de nuestra propia justicia,

“todos nosotros somos como cosa impura, todas nuestras justicias como trapo de inmundicia….

La palabra hebrea para trapos de inmundicia se usa para “toalla sanitaria”.  No dice “nuestros peores crímenes o maldades son como trapos de inmundicia”, sino que dice “nuestras mejores justicias…”. Esto es explicado en Romanos 8:7

Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios ni tampoco pueden”.

Caín se esforzó por agradar a Dios, llevándole una canasta llena de la fruta que el mismo produjo de la tierra. Para nosotros esto seria digno de respeto y honor, mas Para Dios, esta muestra de autosuficiencia fue como un reto, fue un gesto de arrogancia y burla, si consideramos que Dios habia maldecido la tierra:

maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida” Génesis 3:17

De aquí entendemos por qué Dios aceptó el sacrificio que Abel le ofreció – la vida de una oveja a cambio de la suya,  pues en la sangre se encuentra la vida  (Lev. 17:11)

Como vemos aquí, ambos Caín y Abel creían en Dios, ambos querían ser aceptados por Él, sin embargo Dios aceptó al que se acercó por el camino que Dios mismo estableció. Desde Abel, el sacrificio del cordero inmolado es el único camino donde Dios nos encuentra, el camino de la Cruz,  este es el camino de la redención:  La sangre inocente derramada en substitución de la nuestra.

El libro del Éxodo nos muestra  los requisitos que ese animal sacrificial debía reunir; debía ser un animal joven, de un año, sin defecto y sin mancha, (Éxodo 12:5). Por lo tanto, este principio nulifica todo esfuerzo humano por justificarnos ante Dios, y nos descalifica de ofrecer nuestra propia sangre, o la de cualquier otro ser humano por nuestra justificación,  pues nacemos con esa naturaleza  de pecado, por tanto, la única sangre que cubre el requisito de perfección que Dios estableció es la Sangre de Jesús, pues la Biblia dice que Él fue perfecto en todos sus caminos.

Él nunca pecó, ni de sus labios brotó jamás una mentira” 1 Pedro 2:22.

Jesús es ese cordero sin mancha que por amor hacia nosotros se ofreció a proveer esta sangre y a llevar ese castigo que solo nosotros merecíamos, para que nosotros podamos obtener todo lo que solamente Él merece.  El es el único sacrificio que Dios acepta; .

porque, como sabéis, la paga del pecado es muerte, pero el regalo de Dios es la vida eterna que nos ofrece en Cristo Jesús Señor nuestro..”      Romanos 6:23

“Dios pagó el precio de vuestro rescate para libraros de la vana manera de vivir que heredasteis de vuestros antepasados. Pero no lo pagó con oro o plata, cosas que se pasan con el tiempo, sino con la sangre preciosa de Cristo, el Cordero sin mancha y sin contaminación, predestinado por Dios desde antes de la creación del mundo para ser manifestado por amor a vosotros en estos últimos tiempos”.      1 Pedro 1:18-20

Por esta razón fue que cuando el pueblo de Israel adoraba otros dioses, quedaban expuestos a la violencia y a la destrucción que el diablo traía, pues al dejar de ofrecer el sacrificio de sangre requerido en su lugar, dejaban de estar cubiertos por su protección. Por esta misma razón muchas civilizaciones aun hoy en día siguen siendo eliminadas, porque no importa cual sea su religión, o en quien tengan su confianza, la sangre de sus ídolos o dioses es inefectiva para contener la ira de Satanás, quien al no ver la sangre de Jesús cubriendo a esa persona (espiritualmente hablando) el diablo sabe cuando tiene derecho a cobrar una vida, en algunos de repente y en otros lentamente, en cuanto ve la oportunidad. Por lo mismo Hitler fue capaz de ejecutar a seis millones de personas, judíos en su mayoría, porque el pueblo judío se negó a recibir a Jesús como su sacrificio.

Jesús mismo lloró por Jerusalén, porque Él vio la destrucción que les llegaría y que no podría impedir, porque su pueblo no le dio esa jurisdicción, pues Él no fuerza a nadie a aceptarlo y el siempre esperará hasta que seamos nosotros los que le devolvamos la autoridad sobre nuestra vida.

La buena noticia es que en nuestros tiempos el pueblo de Israel volverá sus ojos a ese Jesús que caminó entre ellos, a quien crucificaron, y les será removido el velo de sus ojos y verán que Él era su Mesías prometido. Esto ya comenzó a suceder, lo cual es una señal de que Jesús regresa pronto.

Jesús no vino a morir para ofrecernos una religión más que pudiéramos elegir. El vino a comprar lo que era suyo y le fue robado; él vino  a pagar la deuda que había contra nosotros, a comprar lo que nos había sido robado, o destruido, eso significa  nuestra Redención.

¿Porque morir de tal manera si todos los otros caminos ofrecieran lo mismo?

Durante su última noche en el Jardín de Getsemaní, Jesús oro tres veces a su padre:

“Padre mío, si es posible, líbrame de este trago amargo; pero que no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú”     Mateo 26:39-43

Algunos lo interpretan como que Jesús trataba de prevenir la cruz, mas NO, el morir era su misión, más cuando la Biblia se repite tres veces, esta afirmando, atestiguando o confirmando una verdad. En este caso, Jesús estaba dejando que su padre diera testimonio fehaciente de lo que Él mismo le había ya afirmado a Tomas, el incrédulo:

Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; NADIE VIENE AL PADRE SINO POR MI.”

El Padre, al dejarlo ir a la cruz confirmó en este pasaje que no existe otra manera en la cual podamos ser salvos, pues si la hubiera, no habría dejado morir a su hijo tan temible y terrible muerte como la que sufrió Jesús en nuestro lugar y que nosotros merecíamos.

Por lo mismo, la Biblia dice de aquellos que prefieren su propia autosuficiencia: “¡Ay de ellos!, porque han seguido el ejemplo de Caín” (Judas 1:11).  Aquellos que no creen en Jesús o en su obra consumada, y que le han rechazado, Dios respetará su derecho de libre elección. Aunque si existen aquellos que logran modificar su comportamiento con esfuerzo propio, muchos de ellos solo fingen haberlo logrado, hasta que son descubiertos en su propia prisión.

Este blog no es para aquellos que prefieren el camino de Caín. Sino para aquellos que prefieran el camino de la redención que Jesús nos dió, pues el propósito de este blog es simplemente hacerte saber todo lo que en ella te fue dado por el eterno amor de Dios hacia ti y que veas al verdadero Jesúcristo, para que puedas tener una imagen acertada de Él y del amor que Él te tiene. Si aún no recibes tu redención, ¡te invito a que lo hagas en este momento, da un click aquí y Recibe tu Redención  ahora!

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