Legado de Destrucción

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Continuamos estudiando el Capítulo 17 de Apocalipsis – el Juicio de Babilonia la Grande. La semana pasada aprendimos un poco acerca de este imperio  y entendimos un poco más lo que la Biblia señala como “inmoralidad”:   la corrupción de nuestro corazón  al creer todo lo que es contrario al verdadero Evangelio, lo cual nos colocará en un sitio espiritual de “confusión” (el significado de Babilonia), en el que quedaremos expuestos a ser destruidos por el diablo, quien no es necesariamente un ángel vestido de rojo con cuernos y cola, sino la mentalidad caída, distorsionada o reprobada que heredamos de Adán y de la cual Jesús nos ha redimido.

.Vuestra mentalidad indiferente los apartó de Dios a un estilo de vida de molestias, dificultades y trabajos, promovidas por la ley del pecado y de la muerte que se alojó en vuestros cuerpos cobijando una influencia extraña, ajena a vuestro diseño; tal como un virus que se mete en una persona.”   1 Cor. 15:47, El Espejo

Esta “inmoralidad” espiritual  por lo general resultará en inmoralidad de muchos tipos, principalmente sexual,  y todo tipo de  “obras de la carne”  citadas en Galatas 5:19-21,  las cuales, dentro del contexto del Capítulo entero y de la Epístola entera de los Gálatas,  son  el resultado de vivir bajo “La Ley”,  ya que la Ley es la fuerza del pecado  (1 Cor. 15:56).  Por ello notarás que en esta Epístola se usa el término “la Carne” y “La Ley” intercambiablemente.

Esto se debe a que La esencia de la Ley es el esfuerzo humano  y habiendo sido el hombre diseñado para vivir en “descanso” a través del Espíritu de Dios que le infundó vida,  el hombre quedó condenado a maldición y muerte cuando Adán, quien representaba a la raza humana, intercambió su lugar de descanso – “El Huerto”, por uno de “trabajo permanente”, lleno de sudor y de dolor, del cual jamás podría retirarse; esto fue posible cuando Adán adquirió la identidad del diablo, una  identidad falsa basada en “hacer algo para ser alguien”,  por ejemplo,   “ser como Dios comiendo de un árbol”,  cuando Adán  había sido creado “como Dios”  – “a Su Imagen y Semejanza” (Gen. 1:27).

Como te mostré en mi blog anterior, Jesús  mismo nos habló respecto a este tipo de “infección” del corazón  en Mateo 15,  refiriéndose a las creencias de los fariseos,  quienes tenían su fe en sí mismos y en su habilidad de guardar la Ley.

No es sorprendente que la Babilonia antigua finalmente  fuera destruida,  pues ellos vivían bajo una  Ley aún más  opresiva, el Código de Hammurabi, que tenía el propósito de honrar a su Dios Marduk – Originalmente el hijo de Ea y dios de la luz.

Esta Ley estaba basada en castigo barbárico o “revinchismo”,  basado  en  La Ley del Talión:    “lo que me hagas te hago”  – “Ojo por ojo y diente por diente”.    Esta ley  era la base del sistema babilónico y regía cada área de la sociedad,  desde el gobierno con todos sus sistemas político, económico cultural y religioso, hasta la familia,  el trato de los hijos, la educación, etc.

Esta Ley dividía  la sociedad en Libres (awilum) Esclavos (ardum) y un estatus intermedio de servidumbre subalterna conocido como “mushkenum”, por lo que podríamos deducir que aquí se inventó la esclavitud y la mentalidad  de esclavo del mundo entero,  esa mentalidad  reflejada en las telenovelas mexicanas de  ver al ser humano  como “superior”  o “inferior” basado en el trabajo que desempeñamos o  al dinero que hacemos, proviene de ahí.  Esta es la medida con la que se mide la humanidad hasta nuestros días.   Ciertamente, todo sistema de gobierno clasificado por rangos, en los cuales algunos están por encima de otros basado en la habilidad, el desempeño o la posición preferencial de cada quien, se originaron en Babilonia.    De hecho, el griego ‘exousia’, traducido autoridad, proviene de la raiz ‘ek’ – origen o fuente, y  ‘eimi’, que significa Yo Soy.  La persona cree que su autoridad proviene de lo que cree ser, no necesariamente lo que somos en Cristo.  Una autoridad basada en una identidad falsa, fincada en las obras.  Por otro lado, algunos intentan hacer a todos iguales mediante despojar a todos de su identidad y su valor.  Esto es otro intento del diablo para despojarnos de nuestra verdadera ‘exousia’, en Cristo.

 

El mundo entero edificado sobre esta mentalidad desde luego que ve las practicas babilónicas como un valioso legado,  mas Dios la ve como amenaza a su humanidad; por ejemplo, la práctica de pagar cierta tarifa  de acuerdo con la clase a la que se perteneciera,   y aun nuestro sistema de justicia preferencial, basado en imponer  un castigo basado en quien cometía o contra quien se cometía la ofensa o agresión, también provienen de este sistema babilónico.  Es por ello que nuestros gobernantes pocas veces son traídos a la justicia, pues tienen inmunidad, mientras ellos mismos diseñan las leyes por medio de las cuales pueden perseguir al pueblo, si así llegaran a necesitarlo. 

Mas no solo estas áreas seculares, sino muchas creencias y rituales religiosos de hoy también provienen de ahí, por ejemplo, la práctica de pagar el diezmo para los dioses, la de levantar altares en lugares altos,  ofrecer sacrificios a los dioses, la cuaresma, la penitencia, y muchísimas otras, como las creencias y cultos  de Nimrod y Semiramis que dieron origen a la mayoría de las religiones de nuestro tiempo,   también surgieron de las culturas de Babilonia.

Nota como el sistema ‘diablo’ ha buscado falsificar el plan de redención que Dios tenía preparado para su humanidad,  desde milenios antes de su cumplimiento; Dios pronuncio muchas advertencias a su pueblo contra estos “falsos evangelios”  durante el Viejo Testamento   (Ex. 20:3-4, 23:13, 34:17; Jer. 7:18, 25:6, 44:17 -25; Salmo 78:58, etc.) y esta fue la unica causa por la que Israel cayó en manos de sus enemigos repetidamente, como podrás notarlo en el libro de los Reyes.

Recuerda que esta civilización de Babilonia provino de uno de los descendientes de Cam, el Padre de Canaán,  a quien su padre Noé maldijo cuando se enteró de la manera en que su hijo lo había avergonzado con sus dos hermanos al haber expuesto a la luz ante ellos el estado en el que encontró a su padre, mientras Noé dormía,   acción que reflejaba en Cam un corazón contaminado, aun después de haber conocido la Gracia de Dios personalmente durante el diluvio.

No es coincidencia que el Libro de Apocalipsis establece que un tercio de la humanidad sería destruida, mas si recordamos que la tercera parte es representativa de un entero, pues representa a Jesús,  y entendemos que Él llevó a la humanidad entera, caída en Adán, a su muerte  en la Cruz,  debemos alegrarnos pues en la resurrección, esta humanidad también ha sido levantada. 

Será únicamente bajo el poder de la Gracia de Dios que cada área de la sociedad regida bajo el sistema del diablo,  sea   anulada,  cuando la vida de las personas sea gobernada por la Vida Abundante de Jesucristo.

Curiosamente,  Dios escogió a un hombre de Babilonia para ponerlo todo al derecho,  este hombre fue Abraham.

En mi próximo blog te mostraré como lo logró.  Regresa por favor el viernes.

Gracia y Paz en abundancia

Rev. Mar, 2020