Dios es nuestro Padre y Dador, y su Hijo fue Su ‘Dador mas alegre’ y cuando tu aceptes que como Él es tu también eres en este mundo, no podrás evitar dar. El es quien nos da no solo 'el querer' sino también ‘el hacer’. Mas nuevamente, el énfasis en este párrafo de Gálatas 6:6-10 no está en la cosecha, es decir, en el fruto de generosidad, sino en la semilla que se siembre, es decir, en la ‘enseñanza’ - ese es el contexto de Gálatas 6, el de no albergar otra enseñanza que la que Pablo enseña. Él está exhortando a los Gálatas a no alimentarse de otras fuentes, que en esta Epístola vimos que son los maestros de la Ley, y a no enseñar algo diferente, pues de no ser del Espíritu de donde ellos siembren, cosecharán “corrupción” - es decir, las obras de la carne, al volver a enseñar la Ley.