En Su Presencia

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Gracias por regresar a este sitio amado lector, continuaremos extrayendo las buenas noticias del Libro del Apocalipsis – la Revelación de Jesucristo que Juan tuvo en la isla de Patmos, y leimos que en su visión Jesucristo tenia cabello blanco, ojos de fuego, y pies de bronce (Ap. 1:12-15).

Recordarás que el bronce significa “Juicio”. ¿Cuál es la buena noticia en ello? Jesús se paró en el juicio de juicios en representación de todos nosotros, quiero decir,  de todos los humanos, y caminó a través de ese fuego para quemar el viejo árbol que no da fruto llamado ‘la Ley’, y dejar la carta de requerimientos contraria a nosotros clavada en la Cruz, para que todo aquel que en El crea no tenga que temer mas juicio ni vivir bajo el juicio de la Ley. Sé que la religión enseña que Dios nos prueba con fuego, con pruebas y aflicciones, con enfermedades y toda clase de tribulaciones, pero si has leído esta publicación lo suficiente, tendrás la fundación ‘bíblica’ para saber que todas estas son acusaciones injustificadas y esta semana trataré de convencerte de ello.

En esa visión, Jesucristo –  Jesús glorificado – tenía en su mano derecha siete estrellas, y de Su boca salía una espada aguda de dos filos – Su Palabra (Heb. 4:12).   ¿Cual es Su Palabra?  contrario a lo que creemos, ésta no es necesariamente ‘la Biblia’,   Su Palabra es lo que Él ya pronunció acerca de nosotros al habernos redimido,  que somos Sus Hijos,  que fuimos perdonados,  santificados, purificados, bendecidos.    De hecho, la palabra griega para bendecir, es ‘eulogeō‘, de ‘eu’  – ‘buen o bueno’, y ‘logeo’ de ‘logos o palabra, por consiguiente ‘hablar bien’.  Esta es verdad es su Espada. Su rostro era como el sol cuando brilla con toda su fuerza. Ap. 1:16

Jesucristo – El Verbo hecho carne hablaba a Juan desde el cielo con voz imponente, majestuosa, poderosa, como estruendo de muchas aguas, literalmente el rostro de Dios le resplandeció a Juan, quien quedó sin fuerza, (Ap. 1:17), tal y como sucedió con Daniel en su misma visión para el final de los tiempos (Daniel 10:2-16) .

Y Él puso Su mano derecha sobre mí, diciendo: “No temas, Yo soy el Primero y el Ultimo, (el Alfa y el Omega, el Alef y el Tav, énfasis mío) 18 y el que vive, y estuve muerto. Pero ahora estoy vivo por los siglos de los siglos, (Jesucristo, énfasis mío) y tengo las llaves de la muerte y del Hades (región de los muertos). 19 Escribe, pues, las cosas que has visto, y las que son, y las que han de suceder después de éstas. Ap. 1:17-19

Enseguida nos explica lo que significan las 7 estrellas en su mano:

En cuanto al misterio de las siete estrellas que viste en Mi mano derecha y de los siete candelabros de oro: las siete estrellas son los ángeles (mensajeros) de las siete iglesias, y los siete candelabros son las siete iglesias.  (Rev. 1:20)

Estos 7 candelabros no eran 7 Manoras, eran las 7 velas en la Manora; es importante que recuerdes esto para entender el mensaje a las 7 iglesias, además de que Jesucristo era la vela central de la Manora. Mi opinión es que el 7 es solo representativo de la humanidad entera, bajo la perfección del trabajo consumado de Jesucristo,  mas estudiaremos los mensajes a las 7 regiones, en  capítulos siguientes.

Así mismo, estos “ángeles” o mensajeros de cada iglesia eran simplemente las cabezas de la misma – “los pastores”; no los llamo padres, porque en el tiempo de la revelación de Juan, la iglesia católica aún no se había inventado, solo existía la iglesia primitiva, que era de acuerdo a como los primeros creyentes la habían establecido y Jesús jamás  le dio el título de su padre a ninguno de sus discípulos, (Mat. 23:9) sino que les dio el derecho de llamarse Sus Hijos revelándoles su nombre – Abba Padre.

En resumen,  del primer capítulo de Apocalipsis  aprendimos que Juan recibió un mensaje del mismo Jesús glorificado, desde  el Cielo cuando estaba en el Espíritu esto es,  estando en total compañerismo o comunión con él  “en el Lugar Santo del Tabernáculo” (espiritualmente hablando)  y aunque ésto no lo dice literalmente el Libro de Revelación, después de oír que Juan  al voltearse vio a Jesucristo en la Manora, asumimos que se encontraba alimentándose del Pan de Vida, frente a la mesa de los panes de la “Presencia”.

Te invito a que revises mi estudio acerca de esta Mesa de los Panes, al cual acabo de agregar algo que potencialmente sacudirá de tu vida enfermedades, ataduras y opresiones. Deseo que te sea de gran bendición.

Shalom

 

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