El Poder de Su Sangre – ¡Tu Sanidad!

Escalones del Sur - Jerusalén
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 Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada y cubierto su pecado. Salmo 32:1

Comparando la manera en que el Sumo Sacerdote  rociaba el Arca del Testimonio 7 veces con sangre de animales, la cual cubría al pueblo por todo un año,  quise mostrarte como  en la cruz Jesús, nuestro Sumo Sacerdote ante la orden de Melquisedec, derramó su sangre  7 veces,  mostrando la perfección de su trabajo terminado que cubre para siempre al que en El cree.

Le contemplamos en el Huerto de Getsemaní sudando sangre, sangrando de su cabeza por causa de la corona de espinas,  y de sus manos y pies por causa de los clavos que llevó en nuestro lugar.  Esta semana  con la Gracia de Dios, espero poder mostrarte las otras 3 veces en que Él nos roció con su sangre y la completitud de su trabajo. Pero antes, déjame mostrarte algo que encontré:

Al comparar las bendiciones de Abraham con Deuteronomio 28,  en el cual había bendición, pero también maldición, nos damos cuenta de cómo Israel se cayó de la gracia de Dios al ponerse bajo la ley por voluntad propia. (Gal 5:4)

Antes de que el pueblo de Israel retara a Dios diciéndole “todo lo que nos mandes lo haremos” que fue cuando Dios les dio la ley,  Dios mantenía a los suyos en perfecta salud.

La Prueba de Job
Job fue afligido con todas las maldiciones de las que Cristo nos libró.

La salud es parte intrínseca de una vida llena de paz y prosperidad.   Fuera de la prueba de Job, durante la cual su cuerpo sufrió gran aflicción,  encontré en la Biblia como Abraham tuvo que orar por un Rey para que Dios quitara la enfermedad de Él, (Gen. 20:7)  mas no pude encontrar en la escritura que Dios haya tenido que sanar a Abraham.

La única instancia que encontré de enfermedad antes de que Dios diera la ley fue cuando José oyó que su padre estaba enfermo, y llevó a sus hijos a que fueran bendecidos por su padre.  Sin embargo, la palabra aquí usada para enfermo, “chalah” , tiene una connotación dedebilidad” ,  “desgastamiento”, “agotamiento”, “cansancio”  “agravio”.  Recordemos también que Jacob vivió todos esos años sufriendo la pérdida de su hijo a quien creía muerto.   Aun cuando vivió lo suficiente para volver a ver a su hijo,  y disfrutar de él durante 17 años, no sólo el dolor de haberle creído muerto durante tantos años, sino el saber que fueron sus 10 hijos quienes le causaron este dolor, pudo haberle desgastado y llevado a la muerte mucho antes que sus ancestros.

No es coincidencia que el 10 es el número de la ley, la figura que lo simboliza es una mano,

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lo que implica trabajo o  esfuerzo humano – las obras de la ley. Si no lo has hecho, lee mi sección acerca de la ley para que entiendas a que me refiero.

Observa como antes que la ley fuera dada, Dios le dijo a su pueblo

 «Si ustedes escuchan atentamente la voz del Señor su Dios y hacen lo que es correcto ante sus ojos, obedeciendo sus mandatos y cumpliendo todos sus decretos, entonces no les enviaré ninguna de las enfermedades que envié a los egipcios; porque yo soy el Señor, quien los sana». Éxodo 15:26;

La palabra hebrea usada para sanar es Rapha –  רָפָא

Era un hecho que,  al igual que Dios los instruyó como salir de Egipto, Él los iba a seguir instruyendo y guiando a través del desierto.  Quizá si ellos  no hubieran sido tan prontos en responder “todo lo que nos digas lo haremos” esa generación habría llegado a la tierra prometida, más claramente vemos como en cuanto dijeron esto, las palabras de Dios cambian de “no les enviaré ninguna enfermedad”  (arriba) a  “quitaré la enfermedad de en medio de ti”.  (Éxodo 23:25).  Viviendo bajo su gracia, la enfermedad no les sería enviada.  Viviendo bajo la ley, la enfermedad tenía que ser quitada de en medio de ellos.

De aquí en adelante vemos cómo los años del hombre comenzaron a reducirse, al grado que 500 años después, cuando llegamos a David,  quien escribió los salmos,  estos años ya eran solo 70 u 80. De hecho, David solo vivió 71 años y su hijo Salomón 80.

Setenta años son los días de nuestra vida; ochenta años llegan a vivir los más robustos. Pero esa fuerza no es más que trabajos y molestias, pues los años pronto pasan, lo mismo que nosotros. Salmo 90:10

Como vez, la enfermedad no está directamente relacionada con la maldición de Adán, sino que es parte directa de la maldición de la ley de Moisés.  Mas la buena noticia es que 1500 años después que la ley fue dada, Cristo murió para redimirnos de la maldición de la ley,  para darnos la bendición de Abraham. (Gal. 3:13-14)

Para aquellos que argumentan la sanidad de Jesús con razonamientos entenebrecidos, tales como: “Es la voluntad de Dios que estemos enfermos para ver si lo amamos”, o “Dios nunca dijo que nunca estaríamos enfermos,” o “la enfermedad es algo natural,” o “la enfermedad es usada por Dios para mantenernos cerca de Él… para probarnos,… para castigarnos,… para glorificar su nombre”, o “los milagros no son para nuestros días”,  mañana haremos caer esos errores y engaños, y con tu fe podrás recibir tu sanidad.  Para aquellos que aún quieren seguir bajo la ley de Moisés, quizá logre hacerlos cambiarse radicalmente al Nuevo Pacto.

Todos los que dependen de las obras de la Ley están bajo maldición, pues escrito está: «Maldito sea el que no permanezca en todas las cosas escritas en el libro de la Ley, para cumplirlas…..  Gal 3:10

Shalom

 

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Author: Kealili

A la edad de 18 años vi morir a mi esposo de 19. Con un bebe en mi vientre y sin saber como ganarme la vida, fue la primera vez que experimente la necesidad de un Dios en quien creer. Lo busque en la religión mas no lo encontré. Lo busque en el humanismo, en la intelectualidad, mas no lo hallé. Hasta que un día conocí al Dios de la Biblia, y me di cuenta de la diferencia entre una religión basada en mis obras imperfectas y esfuerzos limitados y una relación basada en su obra consumada y perfecta y su amor inagotable. Cuando ya estaba yo cansada de buscar, Él me encontró y me mostro su amor que hasta el día de hoy sigo tratando de comprender. Aunque este proceso quizá me lleve el resto de mi vida, vivo deleitándome en ese amor y mi anhelo es que por este sitio Él te pueda encontrar a ti también. Quizá al igual que yo, no sepas que Él te esta buscando. Quizá al igual que yo aun no sepas que no lo conoces realmente. Te invito a que lo descubras..