El Poder de Su Sangre – ¡Tu Salud y Libertad!

Isaias 53
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Isaias 53
Azotado, Herido, Afligido, Perforado, Molido, Murio para que nosotros Vivieramos.

Hoy finalmente veremos cuál fue el propósito de los azotes de Jesús. Por favor lee el Salmo 89,  el cual es una promesa de nuestro Mesías, en éste Dios nos explica por qué Jesús tenía que ser azotado.   Mientras Dios está hablando de su hijo (19-37), comienza a hablar del castigo para el que no sigue la ley (30-32).

…Si profanaran mis estatutos y no guardaran mis mandamientos, entonces castigaré con vara su rebelión y con azotes sus maldades.

Mas del 38-51 podemos oir a Jesús en su sufrimiento; aquí vemos que efectivamente el castigo de nuestra rebelión, maldad e iniquidad cayó sobre El.  Aqui entendemos por que clamó “Señor, Señor por que me has abandonado” , esta fue la única vez que se refirió a su Padre como Señor, y no como Abba.  Efectivamente Dios lo había abandonado.

Por otro lado, Proverbios 20:30 nos dice:

Los azotes que hieren son medicina para el malo; el castigo purifica el corazón. 

Sabemos que el corazón de Jesús era puro,  más estando en nuestro lugar, Dios estaba azotándonos a ti, y a mí para castigar nuestra rebelión y maldad, y darnos la  medicina para nuestro corazón malo, que al quedar expuesto por la ley trajo tanta enfermedad a la tierra.

La Biblia dice en Isaías 53:5 que “él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados.”   El ser molido implica sangrado interno.  La palabra hebrea para herido  –“chalal”, usada para describir una perforación o una herida fatal, tiene una connotación muy dolorosa,  más allá de una herida física:  “profanar”  “deshonrar” “manchar”  “violar”  “ultrajar”  o “traicionar”.

Estos azotes sobre su desnudez, escupitines sobre su rostro, risas burlonas, gritos blásfemos, palabras perforantes, tirones de su cabello y barba,  bofeteos, y ultrajes hirieron su cuerpo físico desde su exterior hasta lo más profundo de su ser. Todos sus órganos estaban sangrando por dentro.  Desfiguraron su rostro, destrozaron su espalda e hicieron pedazos su corazón.

Los evangelios no nos dan una imagen tan descriptiva de su sufrimiento como lo hace el Salmo 22, donde oímos a Jesús clamar “¡Contar puedo todos mis huesos!” (22:17)   Quizá la imagen que más se aproxima a la verdadera crucifixión fue la que Mel Gibson obtuvo en su película “La Pasión del Cristo”,   más la verdadera debió ser mucho más atroz.

Jim Caviezel en su papel de Jesús
La Flagelación de Jesús (de acuerdo a La Pasión del Cristo)

La Biblia dice que Jesús fue azotado en el poste de flagelación más allá del reconocimiento y la imaginación.  El azotamiento o flagelación era una forma de castigo de las más crueles en tiempos de los romanos, quienes se conocían por su crueldad.  La carne del azotado era básicamente despedazada en tiras con esos temibles látigos.  Jesús fue azotado públicamente durante 39 veces con un látigo de 9 colas, cada cola conteniendo fragmentos de metal o hueso incrustado.  Algunos creen que cada cola tenía 9 tiras igualmente cortantes. De acuerdo a ésto, cada latigazo o azote se multiplicaba por 9, o quizá 9 x 9.  Como haya sido, su espalda debió haberse  convertido en una sola yaga abierta y sangrante después de tan cruel tortura.

Sobre mis espaldas araron los aradores: Hicieron largos surcos. Salmo 129:3

Les ofrecí la espalda a quienes me golpeaban y las mejillas a quienes me tiraban de la barba; no escondí el rostro de las burlas y los escupitajos.  Isaías 50:6

Debió haber sido un espectáculo muy difícil de observar, sin embargo en la Biblia leemos como ambos, judíos y gentiles – los romanos – se deleitaron en presenciarla.  Más Isaias 53  lo explica todo:

Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en sufrimiento; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado y no lo estimamos.  Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores, ¡pero nosotros lo tuvimos por azotado, como herido y afligido por Dios!  Más él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Por darnos la paz, cayó sobre él el castigo, y por sus llagas fuimos nosotros curados. Isaías 53:3-6

Muchos han tratado de depreciar el significado de estos azotes al negar su efecto redentor sobre nuestra salud física.   Mas vayamos al hebreo, que no nos dejará mentir.

La palabra usada para enfermedades es =  חֳלִי choliy –  usada también para describir la tristeza o el dolor emocional.

La palabra usada para “curados” es = רָפָא – rapha’  

Jehová Rapha – ‘El Dios que te sana” es uno de los nombres de Dios.

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Mi hermano,  con cada azote de esos látigos mientras su sangre se le escapaba a Jesús de cada órgano expuesto, y no expuesto,  tu sanidad y salud te estaba siendo restaurada.  Hebrew tet
No es coincidencia que el pictograma para el numero 9 es una serpiente. La cabeza de esta serpiente ha sido aplastada en la cruz, junto con toda  enfermedad, interna o externa, dolor de tu cuerpo y de tu alma. Esta serpiente nunca deberá devorarte a ti.

El número 9,  es usado en la Biblia para “visitación”,   la cual era un “hebraísmo”  o modismo hebreo que figura a Dios como “Investigador”  que visitaba a una persona o a una nación para exponer sus corazones, y sacar la verdad a la luz, tal y como se hace en los juicios de nuestros días, solo que sin corrupción.   (Lucas 19:43 y 44)

Cada enfermedad en tu cuerpo ha sido “visitada” en el cuerpo de Jesús.  Su sangre grito “salud!”, “No más enfermedad ni dolencia física o emocional”,  “bienestar interno y externo”, “nueva vida para nuestros órganos, para nuestros huesos, para nuestras células, para nuestra piel, para nuestra alma.”

La visitación para el que rechaza a el sacrificio de Jesús, no será placentera,  más para el que le recibe, será un día glorioso, en esta vida y en la venidera. Si tú recibiste la muerte de Jesús en tu lugar, has recibido tu salvación. Ahora con la misma fe,  recibe tu sanidad.  El llevó todas tus enfermedades y tus dolencias, ambas física y emocional en el madero.

No es “Justo”  que el cristiano esté enfermo. Si tu lo estás,  lee tu Biblia en donde se refiere a los sufrimientos de Jesús. Aun si te es posible, ve la película La Pasión del Cristo, y mientras lo observes sufriendo, ve tus pecados y enfermedades siendo juzgados y castigados en la cruz.  Recibe su sufrimiento  a cambio del tuyo, su cuerpo por tu salud, su sangre por tu perdón.  Él se gozara de ver su labor dar fruto en ti.  Más adelante con más calma tocaré el tema de la Sanidad Divina y cómo contender por ella.

La implicación de vivir bajo la ley no solo nos hace caer de la gracia de Jesús, y lo hace a El sin efecto, (Gal 5:4) sino que nos expone a todas las maldiciones de Deuteronomio 28.  Lo mas triste es que El cristiano las ha aceptado como algo natural, que el ver morir a nuestros hermanos de enfermedad o aún de trágico accidente no nos indigna, y si nos sorprende cuando alguien muere sin estar enfermo.

Espero que tu  te hayas convencido que la ley quedó clavada en la cruz,  tu carta de libertad te ha sido dada y sellada con sangre.   Por esa inmensa Gracia,  obtendrás tu Paz –salud, prosperidad y protección para ti y tu familia.

Shalom.

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Author: Kealili

A la edad de 18 años vi morir a mi esposo de 19. Con un bebe en mi vientre y sin saber como ganarme la vida, fue la primera vez que experimente la necesidad de un Dios en quien creer. Lo busque en la religión mas no lo encontré. Lo busque en el humanismo, en la intelectualidad, mas no lo hallé. Hasta que un día conocí al Dios de la Biblia, y me di cuenta de la diferencia entre una religión basada en mis obras imperfectas y esfuerzos limitados y una relación basada en su obra consumada y perfecta y su amor inagotable. Cuando ya estaba yo cansada de buscar, Él me encontró y me mostro su amor que hasta el día de hoy sigo tratando de comprender. Aunque este proceso quizá me lleve el resto de mi vida, vivo deleitándome en ese amor y mi anhelo es que por este sitio Él te pueda encontrar a ti también. Quizá al igual que yo, no sepas que Él te esta buscando. Quizá al igual que yo aun no sepas que no lo conoces realmente. Te invito a que lo descubras..