El Poder de su Sangre – ¡Nuestra Prosperidad!

La bendición de Dios
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Las bendiciones de Abraham
Las bendiciones de Abraham

Para que en Cristo Jesús la bendición de Abrahán alcanzara a los no judíos, a fin de que por la fe recibiéramos la promesa del Espíritu. Gal. 3:14

El saber que Cristo entregó su vida en una muerte tan vergonzosa y cruel, solo para llevar en sí mismo la maldición que nos correspondía a nosotros, y poder darnos la bendición de Abraham, aun sin ser sus descendientes de sangre, nos muestra su amor incomprensible.

Al leer “del Espíritu” en Gal. 3:14, muchos creen que la bendición es solo espiritual, más Génesis 12:2 – en la figura de arriba- no habla de bendiciones espirituales, por el contrario,  Abraham era muy rico en ganado, plata y oro (Génesis 13:2).

Leamos las bendiciones de Deut. 28

Tus ciudades y tus campos  serán benditos.  La bendición de Dios

Tus hijos y tus cosechas serán benditos.
Las crías de tus rebaños y manadas serán benditas.

Tus canastas de fruta y tus paneras  serán benditas.
Vayas donde vayas y en todo lo que hagas, serás bendito.

El Señor te asegurará bendición en todo lo que hagas y llenará tus depósitos con granos.

El Señor tu Dios te bendecirá en la tierra que te da.

El Señor te dará prosperidad en la tierra que les juró a tus antepasados que te daría, te bendecirá con muchos hijos, gran cantidad de animales y cosechas abundantes.

El Señor enviará lluvias en el tiempo oportuno desde su inagotable tesoro en los cielos y bendecirá todo tu trabajo. Tú prestarás a muchas naciones pero jamás tendrás necesidad de pedirles prestado.

Estas bendiciones traducen la bendición de Abraham en riqueza material. Se necesita salud y toda esta bendición material para ser una bendición para otros.  Se necesita el favor de Dios para que todo lo que hagamos prospere y se multiplique, para ser famoso y para vivir protegido de todo enemigo.  Abraham fue el hombre más rico de la tierra,  aún más rico que Carlos Slim. Vivió 175 años y vivió con salud y virilidad.  Sus ciudades y sus campos  fueron benditos.  Sus hijos, Ismael e Isaac procrearon las naciones más ricas de la tierra,   De Isaac provinieron las 12 Tribus de Israel,  y de una de ellas nos fue dado nuestro Salvador, de la Tribu de Judá, directo del linaje de David,  quien también era muy rico y cuyo hijo Salomón fue tan rico o más que Abraham. ,quien vivió 400 años antes de Deuteronomio 28.

Por consiguiente, si Cristo murió para que en El la bendición de Abrahán nos alcance, ¿te das cuenta que la prosperidad no es una falsa doctrina.   La única FALSA doctrina es la enseñanza de que debemos ser pobres para poder entrar al reino de los cielos.

Pues ustedes ya conocen la gracia de nuestro Señor Jesucristo que, por amor a ustedes, siendo rico se hizo pobre, para que con su pobreza ustedes fueran enriquecidos.  2 Cor. 8:9

Jesús no nació pobre;  su lugar de nacimiento, no significaba pobreza, sino  significaba su misión – la de ser nuestro cordero expiatorio.  (El Velo) El regalo de los sabios del oriente podría haberle provisto aún para   mantener financieramente a sus discípulos durante los 3 años de su ministerio, quienes dejaron todo por seguirlo.  De hecho, vimos como su túnica era de alta hechura y de gran valor, la cual  solo usaba  la clase privilegiada que eran los reyes y sacerdotes.  Esta túnica valía tanto,  al grado que los salvajes soldados Romanos no quisieron rasgarla.  Mas Jesús vivía  dependiendo de su Padre, y así satisfacía todas sus necesidades, pagaba sus impuestos y alimentaba a las multitudes.

Fue en su muerte cuando se volvió pobre.   Lo despojaron de sus ropas y de todo lo que tenía, lo clavaron desnudo,  muy diferente a como lo representan en las pinturas o esculturas.    Ni siquiera tuvo una tumba propia, pues la tumba donde lo depositaron no era suya.   Todo para que tú seas enriquecido.

La maldición de la pobreza existe en la vida de mucha gente, aun en la gente de  dinero; aquellos que no importa cuánto ganen, y que no les es suficiente; aquellos que siempre están en deuda, o que ganan mucho pero se lea va en compensar por otras pérdidas.    El dinero mismo puede volverse un dios opresor en la vida de la gente, que acaba con la salud, con la felicidad y aún con la vida de muchos. La Biblia llama a este amor por el dinero, “la raíz de todos los males”.   No es el dinero sino el amor por éste lo que  origina  la mayoría de los crímenes y tragedias de este mundo, y este mismo amor puede ser parte de  tal maldición.

Lo primero que debes reconocer es que la pobreza fue una de las primeras maldiciones de la que Cristo nos redimió con su sangre, y que Él es el que da las riquezas.

En Deuteronomio 8:18  dice

Más bien, acuérdate del Señor tu Dios, porque él es quien te da el poder de ganar esas riquezas, a fin de confirmar el pacto que hizo con tus padres, como en este día.

Esta sería la traducción en hebreo:

וְזָֽכַרְתָּ֙  אֶת־  יְהוָ֣ה  אֱלֹהֶ֔יךָ  כִּ֣י  ה֗וּא  הַנֹּתֵ֥ן  לְךָ֛  כֹּ֖חַ  לַעֲשֹׂ֣ות  חָ֑יִל  לְמַ֨עַן  הָקִ֧ים  אֶת־  בְּרִיתֹ֛ו  אֲשֶׁר־  נִשְׁבַּ֥ע  לַאֲבֹתֶ֖יךָ כַּיֹּ֥ום  הַזֶּֽה׃  פ

Aunque no puedas enteder,  quizá reconozcas  las letras resaltantes  –  Aleph Tav, אֶת

Recuerdas nuestra lección de Jesús – el Principio y el Fin.  Vimos que estas letras Aleph Tav – las cuales permanecen sin  traducir en el Torah,  son la firma de nuestro Señor Jesucristo, las cuales aparecen múltiples veces por toda la Biblia.

Esto es lo que este versiculo realmente dice:

…Acuérdate de ALEPH-TAV (Jesucristo) el Señor tu Dios,  porque él es quien te da el poder de ganar esas riquezas, a fin de confirmar ALEPH-TAV (Jesucristo), el pacto que hizo con tus padres…

Convencete ahora que has sido libre de esta maldición y cree en Jesús para suplir tus necesidades.

Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Mateo 6:33

Recuerda,  no es nuestra justicia, es la de El la que hay que buscar.

Shalom.

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Author: Kealili

A la edad de 18 años vi morir a mi esposo de 19. Con un bebe en mi vientre y sin saber como ganarme la vida, fue la primera vez que experimente la necesidad de un Dios en quien creer. Lo busque en la religión mas no lo encontré. Lo busque en el humanismo, en la intelectualidad, mas no lo hallé. Hasta que un día conocí al Dios de la Biblia, y me di cuenta de la diferencia entre una religión basada en mis obras imperfectas y esfuerzos limitados y una relación basada en su obra consumada y perfecta y su amor inagotable. Cuando ya estaba yo cansada de buscar, Él me encontró y me mostro su amor que hasta el día de hoy sigo tratando de comprender. Aunque este proceso quizá me lleve el resto de mi vida, vivo deleitándome en ese amor y mi anhelo es que por este sitio Él te pueda encontrar a ti también. Quizá al igual que yo, no sepas que Él te esta buscando. Quizá al igual que yo aun no sepas que no lo conoces realmente. Te invito a que lo descubras..