El Poder de su Sangre – ¡Nuestra Bendición!

Templo construido sobre el Lugar Santísimo

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Al tratar de comprender  la sangre de Cristo como el  pago por nuestro rescate, la preciosa e invaluable Sangre que Jesús derramó por ti y por mí, quizá tú, al igual que yo, algún día te hayas preguntado: ¿por qué con sangre?

Porque la vida del cuerpo está en la sangre. Les he dado la sangre sobre el altar con el fin de purificarlos, para hacerlos justos ante el Señor.  Es la sangre, dada a cambio de una vida, la que hace posible la purificación. Levítico 17:11

Como te darás cuenta,  la demanda de sangre por nuestra vida y transgresiones contenida en la Ley de Moisés solo podía ser provista perfectamente por Dios mismo.   Sin embargo,  si sangre inocente era lo único que se requería, ¿te has preguntado por qué fue necesario que nuestro amado Jesús tuviera que ser torturado de tal manera?  ¿Por qué es que no sólo fue apedreado como lo eran en aquel tiempo?   ¿Por qué no fue degollado como una oveja, para una muerte rápida?

La Biblia nos dice que Cristo nos redimió de la maldición de la Ley, habiéndose hecho maldición por nosotros, porque escrito está: “Maldito todo el que cuelga de un madero” Gálatas 3:13

Esta ley se refería a aquella descrita en Deuteronomio, que decía:

Su cuerpo no quedará colgado del árbol toda la noche, sino que ciertamente lo enterrarás el mismo día (pues el colgado es maldito de Dios, para que no contamines la tierra que el Señor tu Dios te da en heredad.” Deut. 21:23

Cristo murió de esta manera a fin de que redimiera a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos la adopción de hijos. Gal 4:5 Biblia de las Américas

 Muchos creen y aún enseñan que si Jesús sufrió, nosotros también debemos sufrir, mas aunque muchos estamos dispuestos a hacerlo, ésto es un mal entendido y el diablo ha tomado mucha ventaja de ello, trayendo sufrimiento junto con la mentira de que es Dios el que lo requiere o lo envía, o de que a Dios le agrada y a veces aun nos alegramos al poder sufrir, por esta creencia errónea.

Es cierto que Jesús dijo que en el mundo tendríamos aflicción,  pero también dijo: Confía en mí, yo he vencido al mundo. (Juan 16:33)  La Biblia también dice que muchas son las aflicciones del justo – pero de todas Él nos librara. (Salmo 34:19)  Y es verdad que Pablo dijo: “Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado;” refiriéndose a “aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo,” ¡Jesús!,  (Hebreos 12:3-4), esto último, como una manera de decirnos que por mucho que suframos en este mundo, nunca estaremos tan mal como Jesús estuvo por nuestra causa.

Más aún cuando suframos con gozo, como era el caso de Pablo,  estas aflicciones,  u otras auto infligidas como lo son la autoflagelación, o todo tipo de auto sacrificios, u ofrecimientos de la vida misma, ya sea la propia o la de otros, nunca contarán ante Dios como ofrecimiento por nuestros pecados.

Elias y los sacerdotes de Baal
Elias y los sacerdotes de Baal

Este tipo de ofrendas no fueron instituidas por Dios, ni jamás serán aceptadas por Él; por el contrario, Dios las abomina, y por lo mismo prevenía a sus hijos de mezclarse con los que practicaban este tipo de sacrificios, pues éstos, además de ser un insulto a su justicia divina y un menosprecio a su perfecta provisión para el pecado;  es una declaración de que el tremendo sacrificio que Jesús hizo por amor a nosotros fue insuficiente, inefectivo, imperfecto o incompleto.

Por el contrario, todo en la muerte de Jesús tiene carácter redentor. quiere decir que con cada gota de su sangre estaba supliendo algo que la Ley demandaba de ti,   estaba comprando algo que quería que tu recuperaras en Él.   Él estuvo en la cruz representando a la raza humana puesta en Adán.  Él estaba pagando la sentencia del juicio que la  Ley requería de la humanidad, – la muerte con la que  el árbol del conocimiento del bien y del mal maldijo a la humanidad – y ese árbol fue hechado a la hoguera en el juicio de Jesús.

Existe una ley llamada “ley de riesgo de doble juicio”  esto quiere decir que alguien no puede ser llevado a juicio dos veces por el mismo crimen.  La humanidad que estaba en Adán fue puesta en la tumba.  La Nueva Criatura levantada en Cristo ha sido juzgada con el Juicio de Dios que declara con su mallete que: “eres Justo, eres perdonado, eres libre!”  Si tu al igual que yo creías que Dios demandaba tal juicio de nosotros,  me alegro decirte que no era Dios,  mas aun asi, el nos ha hecho sentir sin deuda al dejar esa carta de requerimientos contraria a nosotros colgada en la Cruz (Col. 2:14)

Jesús pudo haber muerto por nosotros como morían las ovejas, degollado,  y quemado derramaría su sangre y ardería como ofrenda ardiente,  aun así pudo habernos salvado de morir eternamente, esto le habría infligido menos dolor,  pero Él estaba tomando  la distorsión de todos nosotros en su propio cuerpo “sin forma”  (significado de Hamartia, traducida como pecado); de cabeza a pies, una a una llevo todas nuestras maldiciones y nuestras maldades, nuestras iniquidades,  nuestro rechazo,  y toda nuestra violencia que nuestra culpabilidad e insuficiencia nos produjo por causa de la Ley. ¿Te das cuenta de la importancia que tenía para Dios  anular tal carta de decretos?  ¿Te das cuenta por qué la llamó el Ministerio de Muerte, (2 Cor 3:7) la cual te bendecía solo si obedecías la Ley en todo y te maldecía en cuanto la rompías en un solo  puntito?

PORQUE LA LETRA MATA, MAS EL ESPIRITU DA VIDA 2 Cor 3:6   .

La palabra griega usado para “letra” – “gramma”   debió haberse traducido como la Carta.   De hecho, esta carta quedó escondida en el Arca de Justicia, cubierta con el Propiciatorio, o Trono de Misericordia, el cual fue  salpicado 7 veces en la cruz ¡una vez y para siempre!    No levantemos ésta cubierta, no comamos mas del árbol del bien y el mal.  El paso al  árbol de la vida ha quedado abierto cuando se rasgó el velo.  ¡Comamos de Él y vivamos! ¡Su nombre es Jesucristo!

Shalom

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Author: Kealili

A la edad de 18 años vi morir a mi esposo de 19. Con un bebe en mi vientre y sin saber como ganarme la vida, fue la primera vez que experimente la necesidad de un Dios en quien creer. Lo busque en la religión mas no lo encontré. Lo busque en el humanismo, en la intelectualidad, mas no lo hallé. Hasta que un día conocí al Dios de la Biblia, y me di cuenta de la diferencia entre una religión basada en mis obras imperfectas y esfuerzos limitados y una relación basada en su obra consumada y perfecta y su amor inagotable. Cuando ya estaba yo cansada de buscar, Él me encontró y me mostro su amor que hasta el día de hoy sigo tratando de comprender. Aunque este proceso quizá me lleve el resto de mi vida, vivo deleitándome en ese amor y mi anhelo es que por este sitio Él te pueda encontrar a ti también. Quizá al igual que yo, no sepas que Él te esta buscando. Quizá al igual que yo aun no sepas que no lo conoces realmente. Te invito a que lo descubras..