El Poder de su Sangre – ¡Autoridad sobre tu Paz!

Templo de San Pedro - Jerusalén
Templo de San Pedro - Jerusalén
Calabozo donde Jesús pasó la noche que fue arrestado.

Mas él herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él…..  Isaías 53:5

Esta profecía dada en Isaías aproximadamente 700 años antes de que Jesús naciera,  resume el propósito de su nacimiento y su muerte – el suplir el “castigo” por nuestra paz.    ¿Que significa ésto?   La versión Dios Habla Hoy lo describe de la manera mas acertada: “el castigo que sufrió nos trajo la paz,”  Esto nos dice que  para obtener la paz en nuestra consciencia,  necesitamos ver a alguien castigado – un chivo expiatorio.

¿No me crees?  ¿Algún día has sentido deseos de castigar o ver castigado a alguien? ¿Te hicieron algo que te dañó? o simplemente quisieras verlos sufrir?.¿Si alguien te agrede o no hace lo que tu quieres, lo dejas ir sin castigar o no descansas hasta que “lo paga” ?    Y si lograras ver que efectivamente “lo pagara” o que sufriera,  ¿en realidad quedarías satisfecho(a)?    quiero decir ¿sería suficiente para que tu no descansaras de eso  que sientes?    ¿y que pasaría si el merecedor de la venganza o del castigo fueras tu?  ¿te gustaría recibir misericordia?.   No te alarmes, estas son emociones humanas naturales cuando vivimos “bajo el sistema de la Ley”,  porque la Ley produce “ira” (Rom. 4:15).  La versión DHH también lo describe bien, “porque La Ley trae castigo”(Rom. 4:15). La Ley  demanda “paga” por el pecado”, aunque realmente es el pecado el que pagaba tal sueldo.

El pago que da el pecado es la muerte, pero el don de Dios es vida eterna en unión con Cristo Jesús, nuestro Señor.

Rom. 6:23 DHH

Según la ley, casi todo tiene que ser purificado con sangre; y no hay perdón de pecados si no hay derramamiento de sangre.  Heb. 9:22

Muchos habíamos creído que era Dios el que demandaba la sangre o el castigo para poder perdonarnos,  pero éramos nosotros los que  necesitábamos Su Vida, pues el pecado nos la robó  y aun nos estaba cobrando  por ello.  ¿mas en donde se encuentra la vida?   ¡En la Sangre!

La sangre de Jesús nos proveyó lo que  necesitábamos para poder descansar y hallar la paz.  El cumplimiento o “la paga” que la justicia “de la Ley” demandaba, pues Jesucristo proveyó nuestra propia muerte, y con esa muerte nos separó del pecado que nos  robó la vida. Este pecado no era lo malo que hacíamos,  lo malo que hacíamos era simplemente el síntoma de nuestro estado “separado de Dios”.   Ese pecado   nos cortó de su fuente de vida.   Ese pecado es la creencia era que por nuestro propio esfuerzo, determinación y obras de auto-justicia, que Él llama “confianza en la carne”,  podríamos obtener la vida que nos fue robada.   Ese  fue el pecado que nos hizo vivir cortados de su vida misma, por el cual producimos  las “obras de la carne”  descritas en Gal. 5:19-21.  Fue por esta razón que se dio a si mismo para que en su muerte, esa criatura vieja lamada Adán quedara sepultada, y separada de aquello que la hacía “pecar”,  levantando una “Nueva Criatura en Cristo Jesús” que ya no vive por su propio esfuerzo o poder sino por el  Espíritu de  Dios, al quedar de nuevo unida a Él.

A lo largo de su paso por esta tierra, Jesús enseñó, inspiró, ayudó y sanó a muchos y aún sigue haciéndolo hoy. Más el vino a darte algo mayor que ayuda momentanea.  Más que enseñarte, inspirarte, ayudarte y sanarte, Él vino a darte una Nueva Vida llena de  Paz.  Por lo mismo Él es llamado “Príncipe de Paz”  (Isaías 9:6)

Paz, en la biblia no solo significa “ausencia de guerra”.  La palabra hebrea es  Shalom

shalom  y tiene un significado mucho mayor:  Paz perfecta, total bienestar,  salud, prosperidad, armonía, favor, completitud, plenitud,  estar bien, feliz, apacible, sin  carencias  y obviamente ausencia de enemigos.

Cuando alguien te dice Shalom, te está deseando lo mejor.  Jesús dio el pago por tu Shalom y por tal razón solo puedes obtenerla a través de Él.

La semana anterior te mostré como la sangre de Cristo te asegura tantas cosas:  Tu Pureza, tu Santidad,  tu Protección, tu Bendición, tu Herencia, tu Prosperidad.  Todo ésto está incluído en tu Paz,  y aún hay más.

Al contemplar la Cruz del Calvario, me doy cuenta como Jesús pagó una por una el precio de nuestra Perfecta Paz.  Vimos cómo nos dio la paz de nuestra mente,  y como nos dio la paz de nuestra tierra, al heacerla fructífera.  Ahora veamos como la Sangre derramada por sus manos y pies nos hicieron descansar de vivir de nuestras obras, de nuestra labor,  de caminar sin Él.

Cuando Dios hizo al hombre, puso en manos de Adán el dominio y la autoridad sobre la tierra.   (Gen 1:26-28).  Cuando Adán creyó en la serpiente, le entregó ese dominio y autoridad.

Jesús llevó los clavos en sus manos y pies para con esa sangre redimir tal autoridad y dominio.  Por esa sangre, ahora podemos alabarle con manos limpias, recibir lo que nuestro Padre nos ponga en nuestras manos sin culpa,   y con manos bendecidas prosperar en todo lo que hagamos, aún mejor que el Rey Midas, por que podremos comer de esa prosperidad  sin temor y con descanso, sin necesidad de arrebatar, ni temor que nos lo arrebaten, pues nuestra identidad ya no está en lo que tenemos en esta tierra.  Aun podremos estirar la mano para poder dar de la abundancia que recibimos.
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Con pies ligeros y limpios de polvo podremos caminar por caminos que Dios abra para nosotros y que el diablo no podrá devorar, caminos de descanso, de luz y de paz, con la protección de su sangre y aun hollar serpientes y escorpiones.

Tal y como se lo prometí a Moisés, voy a darles cada lugar donde pongan los pies. Josué 1:3

Recuerda la bendición de Judá:

 No se te quitará el cetro, Judá; Ni el símbolo de poder de entre tus pies, hasta que venga Siloh y en torno a él se congreguen los pueblos.   Gen. 49:10

Jesús vino de la tribu de Judá.  Él es ese Siloh, que significa “enviado”, “el que da descanso”, “el que trae la paz” .  Fue en la piscina de Siloh donde el ciego recuperó su vista.     Jesús,  fue Enviado para ser Luz en tu camino y hacerlo ligero, tomado de su mano.

Cuando Moisés vio la zarza ardiente, Dios le pidió que se quitara sus sandalias porque ese lugar era santo.   Mas con la sangre preciosa de nuestro Señor Jesús, ahora podemos acercarnos a su presencia con santidad, aún con zapatos, pues Cristo sangró de manos y pies solo para poner en sus hijos un anillo en nuestra mano y sandalias en nuestros pies, como el hombre rico con su hijo pródigo, pues su hijo que estaba muerto – Tu y yo, ha resucitado en Cristo.  En Él hemos sido entrelazados o “trenzados” con Dios y en Él tenemos todo lo que necesitemos para esta vida y la piedad.

El diablo siempre tratará de contender por tu Shalom de alguna manera,  haciéndote creer que todo es mentira, de la misma manera que hace desde el principio,  mas todos los regalos de la cruz los recibimos por la fe.

La única obra que Dios quiere que hagan es que crean en quien él ha enviado. (SILOH!) Juan 6:29

Cuando no creemos, el enemigo toma ventaja de nosotros robándonos lo que no sabemos que nos pertenece y nos hace creer que fue Dios.

El llevó los clavos en sus manos y en sus pies y su sangre grita cosas mejores que la sangre de Abel;  Su sangre gritó tu perdón,  descanso de tus obras de auto-justicia, prosperidad en la obra de tus manos, protección en tus caminos, grita tu Paz  ¡Tu Shalom!

Shalom.

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Author: Kealili

A la edad de 18 años vi morir a mi esposo de 19. Con un bebe en mi vientre y sin saber como ganarme la vida, fue la primera vez que experimente la necesidad de un Dios en quien creer. Lo busque en la religión mas no lo encontré. Lo busque en el humanismo, en la intelectualidad, mas no lo hallé. Hasta que un día conocí al Dios de la Biblia, y me di cuenta de la diferencia entre una religión basada en mis obras imperfectas y esfuerzos limitados y una relación basada en su obra consumada y perfecta y su amor inagotable. Cuando ya estaba yo cansada de buscar, Él me encontró y me mostro su amor que hasta el día de hoy sigo tratando de comprender. Aunque este proceso quizá me lleve el resto de mi vida, vivo deleitándome en ese amor y mi anhelo es que por este sitio Él te pueda encontrar a ti también. Quizá al igual que yo, no sepas que Él te esta buscando. Quizá al igual que yo aun no sepas que no lo conoces realmente. Te invito a que lo descubras..